Agentes de IA

Montamos agentes que hacen el trabajo repetitivo: triar el correo entrante, clasificar documentos, redactar borradores, proponer acciones. Lo que los hace gestionables no es el modelo, es el andamiaje alrededor.

La regla: nada irreversible sin confirmación

Una acción sale del sistema —enviar, facturar, contratar— solo por uno de dos caminos: una regla destilada y determinista, o una puerta de evidencia que un criterio tipado resuelve. Si el criterio duda, la acción no se ejecuta: queda en cola para un humano, con el motivo visible. Un agente de esta casa no puede decidir “sí” cuando la evidencia dice que no sabe.

Lo probamos sobre nosotros: los agentes operan nuestro propio panel de gestión, con las mismas guardas que llevarían al tuyo.

Qué se construye

El modelo es un componente, no la pieza central: el sistema funciona —peor, pero funciona— si el modelo se cae. ¿Quieres verlo en marcha? Escríbenos.